Esta ruta, es la primera que organicé con el grupo Singles ,al que precedieron otros, y que a pesar de los inconvenientes burocraticos que impedian la mayor asistencia de amigos, el día acompaño sin nuebes pero con un viento muy persistente. Esta ruta del "Bosque fantasma o Bosque de la niebla" tiene su acceso restringuido (pertenece al P.N. de los Alcornocales) por su especial proteccion. Se accede desde un cruce a la altura del Puerto del Bujeo en direccion al Tajo de las Escobas y llanos del Juncal.
Antes de emprender el largo camino hacemos acopio de agua del manantial. El viento desaparece pues el camino queda al socaire y el efecto del sol castigador y su subida van pasando factura. El paisaje de monte bajo va desapareciendo conforme subimos y el grupo va relajandose a pesar de lo fatigoso de la subida con los maravillosos paisajes que les van acompañando.
Llegamos a la bifurcacion que nos da acceso a la zona restringida y donde observamos de inmediato el cambio de temperatura como de flora y arboleda. Tan solo el ancho de la carretera separa un habitat del otro. Los Llanos del Juncal están originados por una depresión arcillosa entre las sierras de Ojén y de Luna, de aquí parten los ríos Guadalmesí el arroyo Gandelar que alimenta al Tiradero y éste a su vez es afluente del Palmones
A medida que ascendemos entramos en un quejigal típico de esta región que representa al “bosque de niebla”.Los fuertes vientos de Levante y de Poniente, cargados de humedad, se encuentran con la barrera montañosa y se condensan al ascender, formando brumas que se hacen más densas conforme va disminuyendo la temperatura, ya cerca de las cumbres.
. Esa es la razón de que este paraje esté cubierto de niebla más de 200 días al año y de que apenas se note aquí la sequía estival mediterránea.
Este microclima peculiar ha permitido la supervivencia de los llamados bosques de niebla, con la presencia de especies vegetales de carácter tropical que tienen su origen en una antigua flora que cubría amplias zonas de la cuenca Mediterránea en la Era Terciaria. Sorprendentemente, y debido a las razones que hemos explicado, parte de esa flora ha sobrevivido y conforma un ecosistema muy vulnerable, en serio peligro de extinción y único en el continente europeo.
Nuestra llegada a esta zona provocó la admiración de casi todo el grupo. Todos hemos notado esa sensación de asombro la primera vez que hemos subido hasta aquí. Árboles sin hojas, con una caducidad foliar que en otras zonas del parque no es frecuente, musgo húmedo y verde que cubre la totalidad de los troncos y cuelga de las ramas, poblaciones de helechos epífitos cubriendo las cruces de los quejigos, y agua por doquier, surgiendo de múltiples veneros y discurriendo en un descenso vertiginoso bajo la densa espesura de árboles y niebla.
Después de la larga caminata, decidimos surtirnos de las viandas que llevamos para poder seguir, pues como dije, el calor y la subida hizo mella. La ruta esta casi concluida, pero en breve nos desplazamos mas al Este donde podremos divisar el Campo de Gibraltar, los Barrios, Ceuta, Sotogrande y la costa Malagueña
A la salida del Bosque nos dividimos, algunos vuelven al punto de partida, el cansancio esta presente y algunos declinan la opción de subir al punto mas alto, el Tajo de las Escobas.El viento aparece con más fuerza.
De nuevo las vistas que nos acompañan son maravillosas pero esta vez, divisamos también
Tanger, Cabo Espartel y Tarifa, el maravilloso Estrecho de Gibraltar.
El descenso vuelve a ser tranquilo, con alguna pequeña seta recogida en el camino. Volviendo a disfrutar de su entorno nos volvemos a reunir con el resto del grupo que espera ansioso pues el viento que sopla es molesto en el descampado donde dejamos los vehiculos.